En nuestro despacho de Barcelona hemos defendido a un cliente que recibió demanda de divorcio de su exmujer en la que pedía la custodia exclusiva de sus hijos, así como un pensión compensatoria equivalente a la mitad del valor de la vivienda familiar, que era de titularidad exclusiva de nuestro cliente.
Demostramos en juicio que las responsabilidades de cuidado de los hijos se habían compartido de forma equitativa, porque ambos trabajaban desde siempre a jornada completa y era la abuela paterna quien les ayudaba a ocuparse de los hijos. En base a ello, el juez concedió la custodia compartida de los menores.
Además, demostramos que la exmujer no tenía derecho a pensión compensatoria de ningún tipo, puesto que trabajaba desde antes de casarse y la ruptura no le había provocado ningún desequilibrio económico.




